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Técnica craneosacral

terapia

La terapia craneosacral (CST, por sus siglas en inglés) es una forma de terapia corporal o terapia alternativa que utiliza un toque suave para palpar las articulaciones sinárteas del cráneo. Un practicante de terapia craneosacra también puede aplicar ligeros toques a la espina dorsal y huesos de la pelvis del paciente. Los médicos creen que esta palpación regula el flujo de líquido cefalorraquídeo y ayuda a la “respiración primaria”. La terapia craneosacral fue desarrollada por John Upledger, D.O. en la década de 1970, como una osteopatía secundaria en el campo craneal, o la osteopatía craneal, que se desarrolló en la década de 1930 por William Garner Sutherland.

De acuerdo con la American Cancer Society, aunque CST puede aliviar los síntomas de estrés o tensión, “la evidencia científica disponible no respalda las afirmaciones de que la terapia craneosacral ayuda a tratar el cáncer o cualquier otra enfermedad”. CST ha sido caracterizada como pseudociencia [4] Osteopatía craneal ha recibido una evaluación similar, con un documento de 1990 que encontró que no había ninguna base científica para ninguna de las afirmaciones de los practicantes que el documento examinó.

Etimología

El término craneosacro o cráneo sacro se basa en los términos cráneo y sacro, un hueso de la pelvis que conecta la vértebra lumbar inferior con los dos huesos de la cadera y el cóccix.

Historia y base conceptual

La osteopatía craneal, precursora de la CST, fue originada por el osteópata William Sutherland (1873-1954) en 1898-1900. Mientras miraba un cráneo desarticulado, a Sutherland le sorprendió la idea de que las suturas craneales de los huesos temporales donde se encuentran los huesos parietales estaban “biseladas, como las branquias de un pez, lo que indica movilidad articular para un mecanismo respiratorio”.

John Upledger ideó CST. Al compararlo con la osteopatía craneal, escribió: “El descubrimiento del Dr. Sutherland sobre la flexibilidad de las suturas craneales condujo a la investigación inicial detrás de la Terapia Craneolacral, y ambos enfoques afectan el cráneo, el sacro y el cóccix; las similitudes terminan allí”. los osteópatas craneanos de hoy en día consideran en gran parte que las dos prácticas son las mismas, pero que la osteopatía craneal ha sido “enseñada a no osteópatas con el nombre de terapia CranialSacro”.

Los médicos de la osteopatía craneal y la terapia craneosacral afirman que hay pequeños movimientos rítmicos de los huesos craneales atribuidos a la presión del líquido cefalorraquídeo o la presión arterial. La premisa de CST es que la palpación del cráneo se puede utilizar para detectar este movimiento rítmico de los huesos del cráneo y se pueden usar presiones selectivas para manipular los huesos del cráneo para lograr un resultado terapéutico. Sin embargo, el grado de movilidad y cumplimiento de los huesos del cráneo se considera controvertido y es un concepto críticamente importante en la terapia craneosacral.

De 1975 a 1983, Upledger y el neurofisiólogo e histólogo Ernest W. Retzlaff trabajaron en la Universidad Estatal de Michigan como investigadores clínicos y profesores. Reunieron un equipo de investigación para investigar el supuesto pulso y estudiar más a fondo la teoría de Sutherland sobre el movimiento del hueso craneal. Upledger y Retzlaff continuaron publicando sus resultados, que interpretaron como apoyo tanto para el concepto de movimiento del hueso craneal como para el concepto de ritmo craneal. Las revisiones posteriores de estos estudios han concluido que su investigación no cumplió con los estándares vigentes para ofrecer pruebas concluyentes de la efectividad de la terapia craneosacral y la existencia de movimientos craneales del hueso.

Mecanismo respiratorio primario

El Mecanismo Respiratorio Primario (PRM), el mecanismo originalmente propuesto por Sutherland, se ha resumido en cinco ideas:

  • Motilidad inherente del sistema nervioso central
  • Fluctuación del líquido cefalorraquídeo
  • Movilidad de las membranas durales intracraneales e intraespinales
  • Movilidad de los huesos del cráneo
  • Movimiento involuntario del sacro entre ilia
  • Motilidad inherente del sistema nervioso central

La fluctuación del líquido intracraneal postulada es descrita por los médicos como una interacción entre cuatro componentes principales: sangre arterial, sangre capilar (volumen cerebral), sangre venosa y líquido cefalorraquídeo (LCR).

Fluctuación del líquido cefalorraquídeo

Hay investigaciones que demuestran que los examinadores no pueden medir el movimiento craneosacro de manera confiable, como lo indica la falta de acuerdo entre evaluadores entre los examinadores. Los autores de esta investigación concluyen que este “error de medición puede ser lo suficientemente grande como para hacer que muchas decisiones clínicas sean potencialmente erróneas”. Los profesionales de la medicina alternativa han interpretado este resultado como un producto del arrastre entre el paciente y el profesional, un principio que carece de respaldo científico.

Movilidad de las membranas durales intracraneal e intraespinal

En 1970, Upledger observó durante un procedimiento quirúrgico en el cuello lo que describió como un movimiento lento y pulsátil dentro de las meninges espinales. Intentó mantener la membrana inmóvil y descubrió que no podía debido a la fuerza de la acción detrás del movimiento.

Movilidad de los huesos craneales

La medida en que los huesos craneales pueden moverse se considera controvertida y los estudios sobre la existencia y grado de movimiento craneal han arrojado resultados mixtos. Las suturas craneales son las áreas en las que se unen los ocho huesos del cráneo. Durante la infancia, los huesos del cráneo no están rígidamente fusionados entre sí, sino que están unidos por una membrana conocida como fontanela, en la que se unen dos suturas. Entre el primero y el segundo año de vida, los huesos del cráneo comienzan a moverse juntos y se fusionan como parte normal del desarrollo.

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